10 de octubre de 2019

The Art of Playing Mythos

Recuerdo con cierta nostalgia la irrupción de Magic: The Gathering en el mundo lúdico y cómo lo rompió todo en todos los sentidos, para lo bueno y para lo malo. Sin duda mucha gente se aficionó a los juegos y conoció clubes y grupos lúdicos gracias a su aparición, pero también fueron muchos los que vieron rotos sus grupos de rol o aparcadas sus campañas roleras para disputar horas y horas de partidas, charlas, intercambios y, a la postre, compra/venta de cartas, de hecho para mi fue la aparición de algo más que un juego nuevo, fue la primera vez que viví en mis carnes el vicio y la especulación a los más altos niveles, como decía antes: para lo bueno y para lo malo.


Y es que Magic: The Gathering fue la gallina de los huevos de oro, prueba de lo gran juego que era es que sigue vivo 25 años después de su creación y por lo tanto no era sino que sigue siendo un elemento muy a tener en cuenta. Y no fueron pocos los que intentaron seguir su estela, recuerdo aparecer juegos de cartas coleccionables de tantas temáticas que acabó convirtiéndose en un burbuja que, obviamente, explotó, recuerdo como con mis colegas queríamos comprar cada uno una baraja de cada juego que saliera, como mínimo para probarlo... y eso en un par de años se volvió insostenible porque el flujo de juegos nuevos era exagerado, y por aquel entonces algunos seguíamos adquiriendo rol, cómics y demás temas que hacían que nuestros primeros sueldos fueran un visto y no visto. Suerte que todos seguíamos en casa de nuestros padres y no teníamos mayores obligaciones que disfrutar de la vida.


Recuerdo haber comprado barajas de muuuuchos juegos: Magic obviamente, El señor de los anillos, Mythos, On the Edge, Spellfire, Doomtrooper, Star Trek, Jyhad (y Vampiro, ¿verdad que había dos?),  Sim City, Star Wars, Netrunner, The X-Files, en fin, tengo muy mala memoria, recuerdo especialmente haberme viciado mucho a tres: Magic por encima de todos ellos, pero luego estaban Mythos y Spellfire, curiosamente de Magic me acabé deshaciendo cuando vi que era un no parar pero los otros dos aún los conservo en casa, y alguna baraja suelta del resto también, pero como os digo un buen día me vendí todo lo relacionado con Magic, me había dado centenares de horas de diversión (y un par de campeonatos ganados en Girona) pero su coste había sido demasiado alto, no solo en dinero sino también en amistades, pues por aquel entonces pasamos de ser más de diez colegas jugando a rol a quedar cuatro o cinco.


Sin duda el hecho de que mis dos juegos de cartas de cabecera fueran (olvidando Magic) Spellfire y Mythos no era casual, Advanced Dungeons & Dragons era nuestro juego de rol de cabecera, habíamos jugado a muchos por aquel entonces pero siempre volvíamos a D&D, y La llamada de Cthulhu era el mío, en aquellos tiempos no había dirigido más que alguna partida suelta pero era ya mi juego preferido, el que sabía (y así ha sido) que sería el juego de rol de mi vida.


Curiosamente a pesar de ello Mythos nunca triunfó entre mis amistades, no jugamos demasiado porque no acabamos de entender donde radicaba su gracia, acostumbrados a las hostilidades habituales y la tensión de la mayoría de los otros juegos este nos costaba, y seguramente porque había tantos donde elegir Mythos acabó cayendo en el ostracismo y yo seguí adquiriendo cartas por coleccionismo, de hecho a la postre todas estas cartas las acabaría aprovechando más para el juego de rol que para el propio juego de cartas, como ya os conté aquí.


Y tras todo este rollo de abuelo cebolleta me centro en lo que quería reseñar hoy, The Art of Playing Mythos es un libro de 160 páginas encuadernado en rústica y publicado por Chaosium, que son los que publicaron también el juego de cartas. En España el juego lo tradujo Joc Internacional, que eran los que tenían las licencias de Chaosium por aquel entonces.


En este libro encontramos varias curiosidades y sin duda sería de mucho interés para todo aquel que quisiera sacarle provecho al juego de cartas, ya que además de una versión actualizada y ampliada del reglamento teníamos la posibilidad de crear nuestras propias aventuras.


Y es que quizás la principal gracia de este juego y a la vez su desgracia era el tema de las aventuras, en este juego de cartas los jugadores llevaban a investigadores que debían resolver una aventura, el primero que lo lograba ganaba la partida y la interacción entre jugadores se limitaba a enviar monstruos y sectarios al rival para hacerle perder la cordura, sin duda era de los juegos de cartas en los que más se intentó mantener el feeling del juego de rol en que estaba basado (gran parte de los juegos de cartas aparecidos en aquellos años estaban basados en juegos de rol, el público objetivo era por tanto el mismo), y eso, como decía, fue una baza a favor para los que adorábamos el juego pero un gran lastre para vendérselo a los que el juego de rol o la obra de H.P. Lovecraft les era indiferente.


No jugando activamente, ni prácticamente recordando nada del juego, lo único que me interesó cuando me hice con este libro hace unos años fue conocer su historia, es una delicia leer como Charlie Krank y Greg Stafford decidieron embarcarse en esta aventura, hay una frase al inicio de esta historia que me resultó devastadora, porque no se si lo sabréis o recordaréis pero este juego de cartas fue uno de los motivos que casi lleva a la ruina a Chaosium a finales de los años 90 o inicios de los 2000, y, además también fue una de las lacras que acabó a la postre con Joc internacional, aunque creo que ahí tuvieron más problemas con el juego de cartas de El señor de los anillos que con este, no recuerdo los detalles, pero vamos, que muy rentable desde luego no fue para nadie.


En fin, la frase escrita por Charlie Krank en respuesta a las muchas peticiones de diferentes empresas para crear el juego de cartas basado en La llamada de Cthulhu: "I felt strongly that if anyone was goint to do this game, it should be us. After all, how hard coult it be?", algo así como "Sentía que si alguien tenía que crear este juego teníamos que ser nosotros. Después de todo no puede ser tan difícil.", lapidario a tenor de lo que acabó pasando.


Como veis este libro me ha servido de excusa para hablaros un poco de este juego de cartas, aunque no he recuperado el juego gracias a este libro sino a otra cosa que he adquirido recientemente y que me llena de orgullo como coleccionista a la vez que me llena de pesar y de tristeza como persona.


El juego lo creó Charlie Krank pero en aquellos tiempos el jefe de Chaosium era Greg Stafford, en el capítulo del que os hablaba antes vemos como decidieron crear este juego porque varias empresas se habían interesado en conseguir la licencia de La llamada de Cthulhu para crear un juego de cartas, y decidieron, como habéis visto, que nadie mejor para hacerlo que ellos mismos.


La cuestión es que como muchos sabréis Greg Stafford falleció el año pasado tras una enfermedad, y su esposa ha puesto a la venta distintos productos de su despacho y de su colección personal, con lo que acabé consiguiendo dos de las tres barajas de Mythos que Greg Stafford solía utilizar en sus partidas, tanto con el personal de Chaosium como en jornadas.


No recuerdo lo suficiente de este juego como para saber si hay algo de especial en esas barajas, si que soy consciente de que a diferencia de Magic aquí no hay ni una sola carta que tenga un valor económico destacable, por lo que mi única intriga aquí, más allá del afán coleccionista, es saber si hay alguien que domine lo suficiente de este juego de mesa como para que pueda decirme si esas barajas tienen algo de especial, si os pronunciáis al respecto puedo hacer otra foto-reseña con el contenido de esos mazos, aunque sea solo para ver cómo jugaba este señor.


PS: Precisamente hoy hace un año que Greg nos dejó, y Chaosium ha decidido conmemorarlo con una serie de eventos en su honor, van a liberar varios escenarios entre los que encontramos uno de La llamada de Cthulhu y nos conminan a todos a jugar en su nombre entre hoy y final de mes: WeAreAllUs - Play a game and honor Greg Stafford.

PPS: Ya han liberado la partida gratuita: The Lightless Beacon.

1 comentario:

el_mago8 dijo...

Yo también probé el juego (de forma mucho más reciente, hace unos 6 años).
Me gustó el concepto de las aventuras pero la parte de monstruos nunca lo tuve claro.
Ahora también las colecciono.🙂
Gran tesoro el tuyo de los mazos de Greg. ¡Enhorabuena!