19 de diciembre de 2019

Cthulhu: Death May Die

Tengo que reconocer que el Kickstarter de este juego de mesa, Cthulhu: Death May Die, es uno de los que más rabia me ha dado estos últimos años. Por varios temas: primero por la cantidad ingente de pasta que me dejé en él (y eso que pasé del pequeñín, if you know what I mean), segundo porque mucho antes de recibirlo se podía comprar en tiendas (esto es de lo peor que le puede pasar a un backer, justo por detrás de no recibir nada), y tercero porque ya se ha anunciado su publicación en castellano, y por lo tanto no puedo evitar la sensación de frustración y de que tenía que haber esperado para jugar con la edición traducida. Total que todo han sido disgustos hasta que lo he recibido y probado, ahora estoy contento de haber contribuido a que esta maravilla viera la luz y lo estoy disfrutando como un Tcho-Tcho.


Es obra de CMON, los creadores del mundialmente conocido Zombicide, la verdad es que sabiendo el buen trabajo que hicieron esta gente con ese juego y sus expansiones era como para estar ilusionados, que alguien con tanto renombre se metiera en un juego de mesa tan lovecraftiano hizo que muchos nos tiráramos de cabeza, ahí están los dos millones y medio de dólares recaudados para atestiguarlo.


El juego en sí tiene cosillas del Zombicide (sobre todo en la gestión del personaje) y me ha hecho pensar en otro juego de mesa que me ha gustado bastante: Hellboy, ya que aquí nos vamos a enfrentar a un Primigenio sí o sí, es un juego cooperativo en el que llevaremos investigadores que llegan al lugar de un ritual en el que se está invocando al Primigenio de turno y nuestro trabajo será intentar debilitarlo antes de que se personifique sobre el tablero y después darle tortazos hasta que acabemos con él. Lovecraft puro y duro.


Para ello contaremos con una serie de losetas que formarán un mapa modular y, sobre todo, mucho cartón y plástico que situaremos sobre estas losetas.


De hecho el disgusto que os he explicado en el primer párrafo se me pasó inmediatamente al abrir la caja y encontrarme esto, me fascina lo ordenadito y bien preparado que viene todo en las diferentes cajas del juego, porque esa es otra, no solo he recibido el básico sino que además tengo un par de expansiones de las que os hablaré otro día.


Pero hoy me centraré en explicaros por encima lo que tenemos en esta caja básica, el juego viene con seis episodios que son las partidas que podremos jugar, cada uno de estos episodios trae un setup inicial (con un mapa propio), una serie de cartas de Mitos y algunos marcadores, además de explicarnos la historia inicial y el objetivo que deberemos lograr para anticipar la llegada del Primigenio y, por lo tanto, hacerlo aparecer con algo más de margen de tiempo para machacarlo.


Todos estos episodios los podemos jugar con cualquiera de los Primigenios que tengamos, en la caja básica vienen Cthulhu y Hastur, cada Primigenio trae sus propias miniaturas (normalmente la del propio Primigenio y algunas criaturas más pequeñas) y más cartas de Mitos, estas se barajan con las del episodio y esto hace que mezclando diferentes episodios con distintos Primigenios tengamos partidas muy variadas.


Aunque otra cosa que hace bastante diferentes las partidas es la elección de los investigadores que queramos llevar, con el juego básico vienen diez, y tienen habilidades tan diversas que coger unos u otros hará que la partida cambie bastante. Además con las dos primeras expansiones nos vamos a casi 40 investigadores ya, una locura.


Otra cosa que me ha fascinado es que el reglamento es relativamente sencillo, aquí podéis ver cómo queda una partida montada tras su setup inicial, tenemos un tablero en el que se sitúan las cuatro cartas de Primigenio y episodio (en las que están los monstruos que aparecerán durante la partida, lo que ocurrirá cuando el Primigenio avance, y algunas acciones especiales del episodio), el mapa modular, un par de mazos de cartas (investigación y Mitos, las primeras al más puro estilo Zombicide las podremos coger si estamos solos en una localización tras nuestras acciones, y las segundas son las que se cogen tras el turno de cada jugador y que hacen avanzar el juego en contra de estos), y las fichas de los investigadores, que no lo he dicho pero pueden ser entre dos y cinco (se puede jugar en solitario llevando dos investigadores), y las partidas rondarán los 90-120 minutos.


El turno consiste en realizar tres acciones a elegir entre correr (mover hasta tres casillas), atacar (a cualquier criatura que tengamos en nuestra casilla), descansar (para recuperar puntos de vida y estrés), intercambiar (cartas de objetos y compañeros) y cualquier acción extra de la que dispongamos en el episodio que estemos jugando, después de estas acciones cogeremos y resolveremos una carta de Mitos (cuando estas se acumulan harán avanzar el Primigenio, que es básicamente el contrarreloj de la partida), a continuación si no tenemos enemigos en nuestro espacio cogeremos una carta de descubrimiento y si tenemos enemigos nos atacarán, y por último resolveremos efectos de final de turno, como el posible avance del Primigenio.


Todo esto hasta que logremos derrotar al Primigenio, la carta de episodio nos explicará cómo afectar el ritual de alguna manera para precipitarlo, cuando lo logremos podremos hacer frente al Primigenio y si conseguimos matarlo habremos ganado la partida, si por el camino mueren todos los investigadores obviamente perderemos (incluso si muere UNO SOLO antes de que aparezca el Primigenio también perderemos), si el Primigenio llega a la última casilla de su marcador sin que lo hayamos podido derrotar también nos hará perder la partida. El Primigenio, por cierto, viene representado por cuatro cartas, en todas ellas se van acumulando efectos que lo hacen cada vez más poderoso y se van desvelando a medida que vamos dañándolo (excepto la segunda, que se revela cuando este aparece sobre el tablero de juego).


Respecto a los personajes estos tienen un par de recursos que debemos vigilar con mucha precaución, los puntos de vida y el estrés, con los primeros nos mantenemos vivos (si llegan a 0 el investigador es eliminado), y con los segundos podemos repetir tiradas de dados y conseguir objetos y aliados (con las cartas de descubrimiento), por lo tanto deberemos ir administrándolos con mucha precaución para evitar disgustos.


El tercer recurso es la cordura, está en la parte superior de la hoja del investigador y cada vez que llegue a uno de esos puntos morados se activará nuestra locura (una carta que habremos cogido al azar al inicio de la partida), además en la parte derecha tenemos tres habilidades de las que inicialmente dispondremos solamente de su efecto menos poderoso (el de la parte izquierda), pero cada vez que enloquezcamos podremos subir una de estas habilidades un punto, eso hace que la gestión de la cordura sea... ¡una locura! Porque evidentemente si el marcador llega a la parte derecha estaremos eliminados (locos), pero que vaya subiendo nos da beneficios muy suculentos e imprescindibles para tener posibilidades de ganar la partida (ya que incluso vamos mejorando el número de dados que tiramos al enfrentarnos a las criaturas).


Total, que es un juego frenético que logra transmitirte un estrés que viene muy bien en esta ambientación, las partidas suelen ser muy entretenidas (por ahora he probado los tres primeros episodios) y está bien equilibrado, ya que a pesar de que se puede perder muy pronto si alguien va demasiado a lo loco (algo que de momento no me ha pasado) se suele ganar o perder en su recta final. Por lo tanto estamos ante un juego del que oiremos hablar y que nos aportará muchas horas de diversión. Eso si, hay mucho texto a pesar de que no es un juego narrativo, por lo que a poco que tengáis problemas con el inglés esperaros a la traducción, que está anunciada para el primer trimestre de 2020.



PS: Me preguntaban el otro día en Facebook si me quedaría con este o con Las Mansiones de la locura, es una pregunta difícil porque a pesar de tener similitures (los Mitos de Cthulhu obviamente, pero además comparten un mapa modular parecido y otros elementos) son dos juegos de mesa muy distintos, el mansiones pretende contar una historia y este es mucho menos narrativo y más de acción, en el mansiones los bichos normalmente están ahí para distraernos y si nos enfrentamos al monstruo final será porque seguramente no hemos sabido evitar ese enfrentamiento resolviendo la investigación a tiempo, sin embargo aquí nuestro objetivo desde el primer momento va a ser prepararnos para enfrentarnos al Primigenio de turno, durante el desarrollo de la partida deberemos ir haciendo nuestra misión por el tablero y eliminando a todo bicho viviente que veamos para despejarlo un poco antes del enfrentamiento crucial y, con suerte, ir consiguiendo algunas cartas de descubrimiento e ir viendo como nuestra cordura mengua para darnos más dados y alguna que otra habilidad molona. Ahora mismo hacerme elegir entre uno y otro es como preguntarme a cual de mis hijos quiero más, una pregunta realmente extraña porque no tengo hijos, pero ya me entendéis.

8 comentarios:

Miguel Madrid dijo...

Como siempre una gran review, que ganas dan con tus articulos de jugar a estos juegos, te deberian contratar las compañías 😁

Dargoz dijo...

A mí estos juegos me resultan muy costosos para las pocas partidas que terminaría jugando con ellos, pero tiene una pinta estupenda. Y esas minis, a esas minis sí que les iba a dar yo hamor del bueno en mis mesas de La llamada de Cthulhu XDDDD

gorgo dijo...

Soy un carnaval y a mi eso de matar primigenios... Como que no lo veo ni bien y además es imposible.

Tristan Oberon dijo...

Gorgo, pues Lovecraft hizo que a Cthulhu le pegaran con un barco y se volviera a dormir la siesta :P

Bibot dijo...

Tristan, es una semilla de Cthulhu no el propio Cthulhu

gorgo dijo...

Cierto, no me acordaba. Pero queda fatal.

Mrev dijo...

Hola, lo primero muchas gracias por la reseña. Estaba pensando en pillar la caja,pero tengo algunas dudad de la calidad del material de los minis¿Es resina blanda como en Zombicide o es un poco mas rigida?Gracias y felicidades por el blog, lo he descubierto hace poco y me parece una pasada

Tristan Oberon dijo...

Hola, muchas gracias por tus amables palabras, pero no sé si podré ayudarte, la calidad de las miniaturas es impresionante, sobre todo se aprecia en las más grandes (monstruos y Primigenios), pero no sé a qué te refieres con lo de resina blanda, ni tengo muy presente como eran las de Zombicide y no te se decir si estas son más rígidas, lo siento :(