Poca luz, un vaso en la mano y los pies sobre la mesa del escritorio. Esos son tres de los cuatro consejos que da el autor para afrontar la lectura de esta novela, los he ignorado. La mucha luz natural de estas últimas tardes de mayo, el sofá y ni una gota de alcohol me han ayudado a sumergirme en El humo del muerto, aunque lo que más me ha ayudado ha sido el cuarto consejo del autor...
Y es que nada más abrir el libro, tras los créditos, nos encontramos un QR que nos lleva a una lista de Spotify, una brillante selección de música jazz que, sin ser yo melómano, me ha parecido sublime, una delicia que me ha acompañado todas las tardes mientras completaba la lectura de este libro.
El humo del muerto es una novela escrita por Daniel P. Espinosa y publicada por Obscura editorial. Y es de esas que todavía adoro leer en papel, con una calidad de materiales excelentes, un tamaño de letra generoso y un marcapáginas de regalo.
Leer a un autor al que conoces personalmente y al que admiras siempre es un arma de doble filo, porque por una parte están esas irrefrenables ganas de que te guste lo que escribe y, por otro, las peligrosas expectativas que se esconden tras haber disfrutado de su obra anterior (en mi caso, soy muy fan de Una bruja con tentáculos, novela de la que os hablé aquí).
Y si estoy reseñando esto aquí es, obviamente, porque hay Mitos de Cthulhu, algo de lo que el autor me advirtió hace tiempo por redes sociales, y desde entonces este libro estaba en mi wishlist, claro.
Sin entrar en spoilers, El humo del muerto es una novela noir con un tono clásico, ambientada en la Madrid de los años 1930. O, mejor dicho, ambientada en una Madrid alternativa de los años 1930, ya que, al más puro estilo de la película Hechizo letal, estamos en un mundo en que los Mitos de Cthulhu, los rituales mágicos y los volúmenes arcanos, son más conocidos y populares de lo que deberían.
La protagonista es Lorena Noira, una detective privada en horas bajas que nunca ha tenido horas altas. Una mujer dura y curtida en mil batallas de la que, si conectamos con su historia, iremos de la mano a lo largo de una peligrosa y truculenta investigación, que irá removiendo piezas de su pasado a la vez que nos irá acercando a su cada vez más aciago y ¿breve? futuro.
Esta es una de esas novelas que, muy de vez en cuando, logran reconciliarme con la lectura. Siempre estoy leyendo una u otra cosa más allá del sempiterno rol, pero hay veces que las novelas me duran dos o tres semanas, otras más y muy pocas menos. Esta la tuve que dosificar para que me durara una semana, porque me la habría terminado en dos tardes, pues tal fue el placer de tumbarme en el sofá, a la luz de aquellas hermosas y soleadas tardes de finales de mayo, sin ninguna copa en la mano, pero con una sublime banda sonora acompañándome en la lectura. Gracias, Daniel, queremos más.
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