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17 de junio de 2026

Siempre nos quedará Lovecraft 2

En el primer volumen de Siempre nos quedará Lovecraft (que tenéis reseñado aquí), teníamos un pormenorizado análisis del impacto de la obra de H.P. Lovecraft en la cultura popular, o en ciertos aspectos de la cultura popular mejor dicho, ya que en este segundo volumen se expande este análisis a varios campos adicionales.


Principalmente, vamos a ver la influencia del autor en los videojuegos, las novelas gráficas y el coleccionismo, entre otras cosas. Estamos ante un libro de 288 páginas a color, encuadernado en cartoné y publicado por Diábolo Ediciones.


Esto es obra de Fernando López Guisado, alias La calavera de Skeletor. Por supuesto, es el mismo autor del primer volumen, y por mí que siga haciendo esto hasta el fin de los tiempos, porque estoy disfrutando mucho con estas lecturas.


En el índice podéis ver en detalle cómo se ha estructurado el contenido de este libro, que empieza con un prólogo de Pete Von Sholly, del que tenéis algunas cosas por aquí reseñadas, como el maravilloso Todo Lovecraft ilustrado.


Y entramos en materia por todo lo alto; a mí me fascinan los videojuegos desde que era un crío, y tenéis en este blog unos cuantos reseñados (los podéis ver en la etiqueta videojuego), por lo que este primer capítulo, dedicado a profundizar en la influencia que ha tenido la obra de H.P. Lovecraft en los juegos de ordenador o consola, me ha resultado fascinante. Aquí he descubierto, por ejemplo, cuál fue el primer videojuego con referencias lovecraftianas (para mí, sin haber investigado nunca al respecto, era Alone in the Dark) y he añadido unos cuantos a mi wishlist, aunque algunos, ya demasiado viejos, tendré que conformarme con verlos en YouTube si tengo suerte y los encuentro. Veremos los que acabo añadiendo a mi lista de reseñas.


Y si los videojuegos me motivan, ya no digamos las novelas gráficas, que el capítulo más extenso de este libro se le dedique a los cómics ya lo convierte para mí en una lectura imprescindible y tremendamente útil. Tal como me pasó con el libro anterior, hay pocas cosas que no conozca y haya leído, pero saber la opinión del autor sobre las que conozco me resulta fascinante, verlo todo ordenado cronológicamente me da una visión de conjunto que no tenía, y descubrir nuevo y suculento material me emociona, ¡ahí es nada!


Estamos ya a más de la mitad del libro, se nota que los tebeos deben ser también una de las aficiones del autor porque se extiende en ese tópico como en ningún otro. En el tercer capítulo entramos de lleno en temas que seguramente podemos considerar menos populares y más polémicos, aunque para mí también ha resultado una lectura interesante. Aquí el autor analiza la influencia de la obra de H.P. Lovecraft en las mujeres, o mejor dicho, analiza lo que han aportado un buen número de autoras a los Mitos de Cthulhu, además de hablarnos de las pocas mujeres que han aparecido en los relatos del autor de Providence.


Y hablando de polémicas, este sería el capítulo "clickbait" (el que más curiosidad me generó al ver la portada) del libro: ¿Qué ha aportado la obra de Lovecraft al mundo del sexo y el erotismo? Más allá de ciertos tópicos (de hecho, me sorprende la ausencia del que para mí sería el principal tópico en este aspecto: Urotsukidōji) resulta un capítulo interesante de leer, pues más que la obra de Lovecraft propiamente dicha, aquí se analiza el fetiche del tentáculo en el erotismo y la pornografía (y su relación con la censura), entre otras muchas cosas. Como el autor de este libro huye de banalizar sobre los temas que trata, su punto de vista siempre me resulta interesante.


Y este capítulo me toca especialmente de cerca, pues habla del coleccionismo lovecraftiano. Nuevamente se nota que el autor controla el tema de primera mano, y analiza la influencia de Lovecraft en un punto primordial de la cultura pop: todos aquellos objetos decorativos, relacionados con temas que nos apasionan, que acaban poblando nuestras repisas. Mi piso es una buena representación de la locura en la que se ha convertido este tema en concreto, algo que también se ve reflejado en muchas de las reseñas que he ido haciendo en el blog y, especialmente, en la galería de imágenes que podéis ver aquí.


Se nota que al autor le gusta pensar, reflexionar y escribir sobre H.P. Lovecraft, pues aquí encontramos un capítulo que nos habla de un escritor que anda a medio camino entre la adoración y la cancelación, las reflexiones sobre separar al autor de la obra, el tener que ir con cuidado cuando declaras a quién admiras y debes aclarar el porqué; hay muchos temas sobre los que reflexionamos los seguidores de autores "polémicos" que aquí veremos reflejados, y, como he dicho y repetido hasta la saciedad, me resulta muy interesante el punto de vista de Fernando López Guisado.


Y si los videojuegos, los cómics y el coleccionismo lovecraftiano me fascinan, ¡qué decir del cine! El autor reconoce que este capítulo se puede solapar en ciertas partes con lo relatado por su amigo Alfonso Bueno López en el recientemente publicado Lovecraft en el cine (también de Diábolo Ediciones, lo tenéis reseñado aquí), pero eso no le va a impedir hablarnos de la influencia de H.P. Lovecraft en el cine y la televisión, además de dedicarle un espacio a todos los actores que han interpretado al autor de Providence. Como siempre me ocurre, a pesar de llevar casi 600 películas y series reseñadas (aquí), he descubierto alguna que no conocía; me encanta la emoción que sigo sintiendo cuando descubro algo a lo que echarle la zarpa.


En fin, ese es uno de esos libros que no me canso de recomendar. Tuve la inmensa fortuna de que me llegara justo una hora antes de coger el coche para marcharnos de vacaciones, por lo que se ha convertido en la lectura de la semana y lo he devorado ávidamente, con el móvil cerca para ir anotando todo lo que no conozco o no me suena, principalmente, como os he dicho, lo relacionado con videojuegos, novelas gráficas y películas. No sé si habrá más libros de este estilo, porque seguramente quedan pocos tópicos por explorar, pero si los hay, ahí estaré yo para disfrutar de su lectura.


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